
El miedo es una emoción pasiva que tratara de retirarnos de lo que nos ocurre. Reacciona en función de nuestros patrones mentales, de nuestras creencias y pensamientos.
El miedo en sí mismo es positivo, nos ayuda a alejarnos de un suceso para el cual todavía no estamos preparados.
Es
un preciado componente en el patinaje. Ayudará a proteger nuestro cuerpo y a
prestar atención a las cuestiones y equipos de seguridad. La posibilidad de
caídas, lesiones y situaciones incomodas pueden provocar un exceso de miedo que
ralentizará el proceso de aprendizaje.
Si
gestionamos de forma caótica nuestro miedo, nos frenará demasiado. El miedo no
es el problema, solo nos obedece... El dilema es como administramos miedo.
Los
principiantes no son los únicos que
experimentan miedo al patinar. Un patinador bien entrenado puede tener miedo de
un nuevo salto, una mayor distancia, maniobras más avanzadas o incluso una
diferente especialidad.
No
seas demasiado pedante como para no proteger tu cuerpo con un buen equipo de
seguridad en actividades de patinaje. Usar ropa de protección, además de casco,
muñequeras, rodilleras y coderas te ayudara a sentirte más seguro.
La
cuestión es “DOMINAR O SER DOMINADO POR EL MIEDO”.
A
medida que controlas las caídas, el saber levantarse, frenar y girar el miedo
se va disipando. Aprender a reír con los demás y de uno mismo minimiza la
tensión. No imponerse expectativas demasiado altas ayuda. Los plazos no son
buenos pero si los objetivos sensatos. Es muy positivo un buen plan de
entrenamiento que te ayudara a satisfacer todas las expectativas
razonables. La mejor manera de vencer
tus miedos en patinaje será aprender a tu propio ritmo, y elegir actividades
que sean apropiados para tu nivel de habilidad actual.
Más información en: EL MIEDO Y APRENDER A PATINAR
Artículo publicado por BARCELONA INTER ROLLER