
Podría utilizar el tópico de “algo huele a podrido” cuando en algunas partes hay roderas de celos, envidias, deshonestidades y envilecimiento. Así como hay personas dedicadas a fomentar, promover e impulsar actitudes deportivas, existen otras consagradas a demoler, difamar, mentir y destruir.
Hay individuos que se sienten continuamente amenazados y angustiados por los éxitos, la vida y la felicidad de los demás, y viven en perpetua competencia contra todo el mundo, atormentados sin descanso. No se pueden controlar y hacen uso de malas artes y de acciones negativas para dañar a aquellos objetivos que ellos no han podido lograr. En lugar de fomentar una sinergia prefieren eliminar, de manera radical y abrupta, la competencia. Forjan sentimientos que no buscan que a unos le vaya mejor sino que a los otros le vaya peor. Revelan una deficiencia como personas, que no están dispuestos a admitir. Si estuvieran dispuestos a saber de sí, a reconocerse, asumirían ante los demás y ante sí mismo sus carencias. Es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de una iniciativa, a la que por ello se desea conscientemente o inconscientemente dañar. La dependencia unidireccional que tienen, persiste aún cuando el objetivo haya dejado de ser su problema. Nunca olvidan.
Acuden para el ataque a aspectos difícilmente comprobables de la privacidad de lo deseado. Tienden a hacerse pasar por los mejores informados, advirtiendo que aún saben más. No suelen dar la cara y se esconden detrás de seudónimos o actúan a través de la manipulación de terceros menos informados que el. Pero adonde realmente dirigen sus intentos de demolición es a la imagen que estos manipulados, ingenuos, se han construido sobre bases equivocadas … “LA GRAN MASA”. Lo consiguen mediante la difamación. Trabajan con obsesión en desacreditar el buen nombre y la buena fama. Están en un continuo estado de insatisfacción, frustración, represión. Sienten mucho rencor hacia lo que desean que pueden o no pueden tener. Desearían destruir a todo lo que, como un espejo, les recuerda su privación. Es la rabia vengadora del impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Es una defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas.
“No es fácil reconocerse” pero si identificarse. Esto podría evitarse si la gran masa tuviera capacidad de análisis y razonamiento. Si no hablara y diera su opinión sin saber realmente lo que ocurre, solo por el afán de participar y hacerse notar.
Vive, patina, se feliz y deja vivir ¡¡¡¡¡¡¡
Mas sobre el tema en “El patinador cavernícola” http://patinar-por-barcelona.blogspot.com/2009/08/el-patinador-cavernicola.html
4 comentarios:
Alex, felicidades por este artículo. Todo lo que describes es totalmente cierto. Conozco a gente así.
Te lo digo en serio: TENEMOS TELEPATÍA. Me has ahorrado el escribirlo. Además no lo hubiera hecho con esa maestría.
Muchas gracias, de verdad. Solo espero que lo lean esas personas que describes, para que se centren en lo suyo y progresen por sus méritos y no por pisar a los demás.
Un abrazo,
JAM
Gracias J4M.
Pero recuerda .... no es facil reconocerse.
Por mi que hablas de la mayoria de los políticos. ;-)
En el articulo no me refiero a nadie en concreto, sino a una genelaridad que abunda.Por desgracia no tenemos la exclusiva. Y siempre hay una masa dispuesta a cooperar.
Cito textualmente un comentario de un amigo que aclara las dudas "Me parece penoso que las personas hayan perdido en su gran mayoría la capacidad de pensar y juzgar por sí mismas. Cada día me encuentro más pruebas de ello. Pero ahora más que nunca viviendo en a era en la que personajes analfabetos se hacen famosos porque "mierdos" de comunicación dicen que hay que adorarlos e imbéciles descerebrados les rien las gracias ¿qué nos podemos esperar? Espero que el tiempo no me cambie y aunque me equivoque siga siendo capaz de pensar por mí mismo y tener muchos amigos que sepan ser capaces de llevarme la contraria y hacerme ver cuando estoy equivocado"
Publicar un comentario