
En 1396, Lydwine, una muchacha de 16 años, de Schiedam (Holanda), fue visitada por unos amigos que la invitaron a ir a patinar. La leyenda dice que los amigos de Lydwine insistieron en ir a patinar a pesar de que ella no se encontraba bien. Cuando estaban patinando en el lago el hielo se rompió y Lydwine se rompió seis costillas y quedo paralítica por el resto de su vida.
Después de aquel accidente Lydwine tenía visiones y se dijo que podía realizar milagros, registrados por los que la visitaron en su lecho durante su sufrimiento. Lidwina era buena con todos en su pobre y pequeña habitación. Murió el 14 de Abril, que es ahora su día festivo. Su tumba se convirtió en un lugar de peregrinaje. En 1434 se construyó encima una capilla. Lydwine se canonizó en 1890 y se la nombró patrona de los patinadores en 1944. Existe una imagen de la caída fatal realizada en 1498 por el artista holandés, Johannes Brugman, actualmente expuesta en el Museo del Patinaje Artístico.
Feliz día de santa Lydwine.
Barcelona Inter Roller.
1 comentario:
Qué curioso!!!
Pues no sabía que existiera esta santa.
Un saludo,
akaneroller
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