
Es el momento de construir la base del patinaje. Decide si deseas que sea solida o frágil pero has de saber que una parte importante de tu seguridad está en el buen dominio de algunas maniobras esenciales.
Algunos conceptos fundamentales están en la posición, la vista, la forma física, la técnica, el miedo…
Nuestros ojos son muy importantes en el patinaje urbano. Necesitamos una visión abstracta de lo que nos rodea. No nos miraremos los patines ¡¡¡¡¡ . Observaremos nuestro camino, nuestro alrededor, las personas cercanas, animales sueltos o sujetos con largas correas, a través de la multitud, el pavimento, las bicicletas y vehículos motorizados y las pequeñas trampas en el suelo que pueden bloquear nuestros patines.
El miedo es una alerta natural. Miedo a caerse y lesionarse. Caerse alguna vez y hacerse daño puede hacer pensar que algo no va bien. Esto conlleva rigidez en la musculatura y colapso mental, lo que imposibilita un ágil aprendizaje. Debemos de procurar relajarnos y divertirnos en la fase de aprendizaje.
Las rodillas tienen que ser lo que en auto son los amortiguadores. Tienen que absorber todas las irregularidades de las superficies rugosas, suavizar los impactos, y distribuir el peso. Unas rodillas bloqueadas aumentaran la inestabilidad de cualquier maniobra y transmitirán a todo el cuerpo todas las sacudidas violentas de cada irregularidad del terreno por donde rodamos. La cabeza la mantendremos erguida, alineada con nuestro cuerpo.
Tus patines van a reaccionar con cada movimiento de tu cuerpo. Evitemos hacer “el pajarito”… no dejemos que los brazos actúen como látigos, revoloteando cuando impulsamos o para recuperar el equilibrio cuando una caída es inminente. No es una buena estrategia. Debemos de mantener el cuerpo estable, los brazos quietos y retomar lo antes posible la postura básica.
Cada cual escogerá la mejor manera de aprender. Pero si queremos sacar una experiencia positiva de patinar seamos razonables y aprendamos y progresemos de una manera lógica y segura.