
Moldea tu cintura. No solo la cintura. Si eres constante notaras como se tonifican las piernas y das forma a tus glúteos y abdominales. Resultado que se obtiene de la forma más sencilla que con otros deportes como por ejemplo correr. Con la ventaja añadida de que tus articulaciones no sufren.
Refuerza tus defensas. Fortalece el corazón y eso, unido a que activa la circulación sanguínea, hace que los nutrientes lleguen con más facilidad a las células, lo que las hace más fuertes ante virus y bacterias.
Equilibrio y coordinación. Para nuestro sentido del equilibrio, patinar es un autentico desafío. Gracias a su práctica aprendes a controlar tu cuerpo y coordinarlo. Pero como al principio las caídas son casi inevitables, no te olvides de usar protecciones: casco, muñequeras, coderas y rodilleras que te preservaran de los golpes, evitando posibles lesiones.
Controla tu peso. Es un buen aliado para quemar calorías. Por ejemplo, si patinas 30 minutos a un ritmo moderado y estable, lograras deshacerte de 285 calorías. Y si varias el ritmo, patinando media hora pero a intervalos de un minuto con marcha moderada, el consumo de calorías se eleva hasta las 450.
Revista: En forma, por Silvia Fernández.