
A partir de los 4/5 años, los niños han adquirido el suficiente equilibrio para iniciarse en el patinaje. Para ellos puede ser una experiencia saludable y amena
Es una actividad en la que se divierten y hacen ejercicio a la vez formando parte de su crecimiento físico y emocional.
Podemos inducir a los niños a que patinen pero no debemos de forzarlos.
Empiezan por conseguir equilibrio sobre los patines. Aprenden a caer, el impulso, la frenada y así va evolucionando su aprendizaje mediante juegos divertidos.
Siempre que patinen deben de llevar todas las protecciones. Rodilleras, muñequeras, coderas y casco. Los patines deben ser de su talla, que sujeten lo mejor posible su pie. Deben que ser ligeros y cómodos. Hay patines extensibles que alargan el periodo de uso por el crecimiento.
El patinaje desarrolla en los niños sus facetas físicas e sociales. Potencia los músculos de las piernas, brazos y espalda. Fortalece corazón y pulmón. Adquieren coordinación de movimientos. Mejoran el equilibrio. Adquieren elasticidad. Les proporciona resistencia y educa voluntad y disciplina. Puede ayudar a corregir el sobrepeso quemando calorías.
Los niños aprenden con más facilidad que los adultos.
Es muy común ver a muchos niños jugando con patines en los parques y aceras. Es muy conveniente que aprendan con alguna persona experimentada utilizando ejercicios y juegos para enseñar y entretenerlos.