
La biomecanica estudia la estructura mecanica del cuerpo.
Patinar es un deporte que exige la conexión completa entre mente y cuerpo. El pie sirve para conectar el organismo con el medio en que se mueve y es la base que sostiene nuestro aparato locomotor. En el patinaje se combina fuerza, habilidad y resistencia. Dentro de todo este proceso es importante la acción de los músculos y las articulaciones, que actúan como bisagras, describiendo movimientos de flexión y extensión.
La biomecánica del pie consigue una estructura rígida o flexible en función de las necesidades requeridas y las características del terreno en el que se desliza. El apoyo plantar es fundamental para el buen funcionamiento del patinador.
Las lesiones pueden surgir por no comenzar siempre de forma gradual, por no patinar con cabeza, por usar unas botas inadecuadas o por no calentar y enfriar adecuadamente. Aunque la razón más importante de las lesiones es una incorrecta biomecánica.
Los pies son el asentamiento de todo el cuerpo. El buen apoyo del pie es fundamental para un buen funcionamiento biomecanico del patinador. Una mala posición del pie puede significar, aparte de los problemas directos en el pie, fuente de dolor y fatiga en las rodillas, tobillos, caderas y espalda. Los pies funcionan como unos amortiguadores de todos los impactos e irregularidades del terreno.
Defectos físicos habituales son el desalineamiento, el pie cabo y el pie valgo. Un leve desalineamiento puede provocar una alteración en la compleja estructura del resto del cuerpo. El pie calvo se caracteriza por tener un puente muy pronunciado con un empeine alto. Este hecho provoca que el pie contacte con el suelo sólo en dos puntos, el talón y el metatarso generando gran inestabilidad. El pie valgo se caracteriza por una falta de apoyo en la zona externa de la planta, que es también el origen problemas musculares.
Para tratar estas patologías el mejor método es el uso de plantillas adaptadas.